elmonga

elmonga


Nací en Buenos Aires en Abril de 1975. Mi partida de nacimiento me delata como Pablo Sasturain ante las autoridades, pero en mi propio mundo la gente me conoce como El Monga o Tuto. En Agosto de 1992 tatué una calavera con cresta en la pierna de mi amigo Maxi Vadalá con una máquina de tatuar casera que construí con la ayuda de mi amigo Ariel.

Crecí en Catalinas Sur, un barrio de monoblocks situado de cara al río entre La Boca y San Telmo. El trazado urbanístico de la ciudad se encaprichó en incluir a Catalinas como parte de La Boca, lo cual en cierto modo es correcto pero esto es algo que yo no considero justo. Aquel lugar tenía su propia identidad. Al menos en aquél entonces era así.

Mi ventana me ofrecía cada mañana un mapa post-apocalíptico que se desplegaba generoso y se fundía en el horizonte. Ese enorme terreno era una montaña de basura abandonada que se extendía sin control a espaldas de una ciudad que se avergonzaba de su propia creación. Aquello era la regurgitación del rico empachado. Un enorme y extenso vómito secándose al sol de la mañana producto final de una larga noche de champagne francés y despilfarro.

La Costanera sur era para muchos de nosotros el parque de diversiones ideal, el lugar adonde todos quieren ir pero al que sólo unos pocos afortunados logran acceder. El pack infantil incluía: diques abandonados, puentes giratorios, chapuzón radiactivo, asalto y abordaje al tren de carga, destrucción y saqueo de coches de importación rusa, infiltración entre las líneas de la prefectura naval, destrucción, saqueo y toma de silos de grano, inspección, destrucción y diversión sin límite visitando la ciudad deportiva de Boca Juniors, vandalismo en el Parque Genovés, descontrol en el autocine, exploración y conquista de la reserva ecológica, visita de alta tensión a la central eléctrica de S.E.G.B.A y final con baño mortal en Punta Xeneise.

El lugar estaba desolado pero no estábamos solos. De repente Mickey Mouse y los demás no eran más que un recuerdo infantil medio borroso que había sido violentamente anulado para siempre por un elenco de imposibles personajes de carne y hueso. Ahora el pato Donald era una prostituta de puerto, Pluto vendía droga, Goofy te perseguía a los tiros y la vivienda de Tío Rico era una choza construida con ramas y chapas que compartía con un primo de su sobrino. Y todo esto es cierto porque yo lo vi. Es verdad. Y Mickey Mouse tenía unos cuantos tatuajes tumberos, pero eso fue hace mucho tiempo.

Dicen que Puerto Madero es un lugar precioso. Que lo reciclaron todo y que lo arreglaron, que ahora está plagado de edificios nuevos, tiendas y paseos para disfrutar en familia. Pero cuidado, también me dijeron que hay un loco suelto por ahí que es peligroso. Hay gente que lo ha visto y cuentan que tiene unas sucias orejas redondas de plástico negro y un tatuaje enorme en el pecho. Una calavera punk de color azul.

El Monga Sasturain.
Noviembre 2011.





EL MONGA SASTURAIN ©2012
freakalavera@hotmail.com facebook monga
 
aloha